jueves, diciembre 01, 2011

EN EL BLANCO, por Kent Follet







En los últimos meses, a la hora de elegir que leer, no he tenido demasiadas pretensiones en escoger un argumento denso e interesante, que me hiciese pensar y elaborar más la historia de lo que estaba leyendo.

Muy al contrario, me he leido varias novelas que pueden considerarse como lecturas rápidas de verano, y claro está, esto conlleva sus riesgos.

La novela de la que voy hablar ahora, no es de las que recomendaría a nadie.

Y es que este autor tiene esa capacidad de escribir unos relatos muy buenos (Lo Pilares de la Tierra, La Clave está en Rebeca,…) o bien, martirizarnos con otros no muy acertados, como puede ser la presente novela.

Lo que pasa, es que los buenos superan con creces a los otros, y uno siempre tiene la esperanza de volver a disfrutar de una lectura inolvidable cuando se trata de Ken Follet.

Cuando te adentras en los entresijos de “En el blanco”, tienes la sensación de estar viendo un telefilme de los que echan en la sobremesa los fines de semana, con un guión simple y llamativo, pero que al final no te aporta nada.

Eso sí, si disfrutas con ese tipo de entretenimiento, entonces este es tu libro.

La historia es un thriller que desde el primer momento te hace pensar que va a pasar algo gordo cuando uno de los empleados de la empresa farmaceútica sustrae un animal al cual sometían a pruebas con virus muy peligrosos para encontrar curas a los mismos.

Pero es que ese hilo conductor de la trama no te lleva a nada, simplemente a presentarte los personajes de la historía que más tarde se verán envueltos en un problema de mayor envergadura. Algo que de pasar en la vida real, haría tambalear los cimientos de la humanidad…..

Sin embargo, el autor no explora bien todas las posibilidades que podría dar de si esta trama y que sin lugar a dudas es lo que realmente le atrae a uno cuando lee la contraportada del mismo….

Porque no nos engañemos, el robo de un virus letal, sin cura posible y que se extiende en pocas horas nos puede interesar a muchos lectores ya que estamos siempre ante la amenaza de una posible guerra bacteriológica.

Al final, Follet, lo que realmente nos cuenta es la historia de una familia que aparentemente es perfecta de cara al mundo exterior, pero que a medida que nos adentramos en la historia vemos que no es oro todo lo que reluce…

Hermanos/as que se traicionan unos a otros, el padre (ya viudo) enamorado de la jefa de seguridad de su empresa farmacéutica, la cual le corresponde y que además podría ser su hija, el hijo que traiciona a su padre por saldar unas deudas, el exnovio policía despechado, el periodista creído de si mismo, el ladrón de guante blanco, la macarra que primero te machaca los sesos y después te da un besos, los nietos adolescentes que se enamoran entre ellos y tienen su primer acercamiento al sexo, etc…

Un elenco de personajes, que como ya dije al principio parecen sacados de una telefilme de serie B, el cual al final te deja una sensación de tiempo perdido….

Y lo más triste, es que la premisa de la novela, la amenaza bacteriológica, se queda en nada….

Mención aparte merece el epílogo de la novela, que no aporta nada a la historia, y que hará sonrojar a más de uno. Tanto, que uno se plantea si lo que ha leído es una novela rosa o un thriller ….