domingo, febrero 22, 2009

LA GARGOLA, por Andrew Davidson

Estas últimas navidades, me regalaron un par de libros, entre los cuales se encontraba este de Andrew Davidson.



"La Gárgola" es la primera novela de este autor, y a juzgar por el éxito obtenido (25 Editoriales han comprado los derechos de publicación) probablemente no será la última.

La novela trata de como un famoso actor porno, millonario, sin escrúpulos y exitoso con las mujeres, lo pierde todo tras un fatídico accidente de tráfico. Despierta en un hospital, con graves quemaduras en el cuerpo y convertido físicamente en un monstruo de cara al mundo exterior.

Todo cambia cuando una inquietante paciente de psiquiatría comienza a visitarle. su nombre es Marianne Engel y asegura ser una escultora de gárgolas que lo conoció en el siglo XIV, cuando él era un mercenario y ella una monja amanuense recluida en un monasterio.

A partir de aquí, asistiremos a un historia de amor entre dos épocas, la actual y La Edad Media, y de como los dos dependen uno del otro para sobrevivir.

Andrew necesitó siete años para escribir este libro, siendo el primer manuscrito de 800 pág., pero que por exigencias de la editorial, se vio obligado reducirlo a unas 500 páginas.

En mi opinión personal, yo destacaría de la novela el personaje Marianne, el cuál desde su primera aparición, hace que quieras saber más de ella. Su manera de aparecer y desaparecer. Como, a cuenta gotas, nos va relatando su vida y al mismo tiempo va intercalando otros relatos sucedidos en diferentes época. Todo ello nos hace pensar que estamos ante un angel, un ser inmortal, ya que es imposible que haya conocido a todos los personajes de su historia.
Y no quiero dejar de destacar algo de Marianne, que aparte de ser un personaje muy sensual, es extremadamente sexual. Y no lo digo porque en la novela haya sexo a raudales (que no lo hay), sino porque al describirla a través de los ojos del personaje principal, con sus tatuajes y su palidez, tienes la tentación de tener algo más que una conversación con ella. Y he aquí la paradoja del accidentado, ya que después del accidente, perdió su miembro viril, con el cual se ganaba la vida. Por lo que solo puede limitarse a mirarla y desear que ella no se sienta asqueada de la visión que le ofrece.

En definitiva, creo que es una novela correcta, con una historia a priori interesante, que sin embargo, una vez terminada de leer, no me invita a volver a ella en el futuro.

¿Y a ti?, ¿que te pareció?