miércoles, octubre 21, 2009

ROSA CUÁNTICA, por Catherine Asaro

“Rosa Cuántica” es la sexta novela de una saga, que aunque están relacionadas entre sí, su lectura puede ser perfectamente independiente, sin afectar en ningún momento a la coherencia y comprensión de la historia.


Fue publicada en el año 2001, y recibió el Premio Nébula en el 2002, catapultando a su autora (Catherine Asaro) como la mejor escritora de sagas espaciales , destronando a Lois McMaster Bujold. Todo esto, según la crítica.

Sinceramente a mi entender, esta última afirmación es algo exágerada, ya que son dos escritoras muy diferentes, siendo Bujold la mejor representante del género.

En “Rosa Cuántica” nos encontremos a Kamoj Argali, la joven gobernante de una provincia empobrecida de un planeta llamado Balumil.

Es tal el deterioro económico y demográfico, que se ven en la necesidad de llegar a acuerdos matrimoniales entre dos provincias para poder visualizar un futuro algo más próspero y prometedor.

El elegido desde hace años es Jax Ponteferro, señor de una próspera provincia rival, y a priori, es la unión ideal, entre la bella Kamoj y el gran administrador que es Jax.

Sin embargo, a medida que vamos conociendo a los personajes, nos damos cuenta de que Jax es bastante violento y dictatorial. Al mismo tiempo observamos que lo que parece un libre albedrio entre los habitantes de Balumil, no es más que una fachada, y que todos sus actos están condicionados por unos factores genéticos impuestos desde hace mucho, y que se transmiten de generación en generación.

Pero antes de que pueda fructificar dicha unión entre Kamoj y Jax, aparece un tercero en discordia: Vryl Leostelar.

Este último personaje es un extraño que se acaba de asentar en una remota región de Argali, que cuando conoce a Kamoj, queda prendado de ella y en un acto, más impulsivo que pensado, mejora la dote ofrecida por Jax, obligando a Kamoj a contraer matrimonio con él.

Hasta aquí, podríamos considerar que nos encontramos ante la típica novela romántica, perfectamente construida, y con muchas referencias a la clásica sociedad medieval.

Cuando todo empieza a complicarse demasiado, con raptos y embrollos legales, la historia toma otro rumbo y pasaríamos a una segunda parte, que más bien parece ser otra novela continuando a la primera parte.

Aquí nos encontramos que Vryl, no es simplemente un acaudalado y extravagante extranjero, sino que es uno de los herederos de una larga dinastía familiar, que por una serie factores únicos (también genéticos), eran los que gobernaban los diferentes planetas conocidos en el Universo, estando ahora la mayoría prisioneros y perseguidos, entre ellos Vryl.

Por lo que en esta segunda parte si que nos encontrámos más características del género “space opera”, además de poder ser testigos (de refilón) a un conflicto político y bélico de proporciones mayúsculas, en todo el Universo conocido.

Como nota curiosa, el título de la novela y la diferente estructura de los capítulos son toda una alegoría a la Teoría Cuantica de Dispersión, todo ello debido a la formación de su autora, ya que es Licenciada en Química y Física.

De hecho, al final de la novela hay un apéndice realizado por la propia Asaro explicando que es todo esto de la Teoría Cuántica y los paralelismos que guarda con la historia y los personajes que salen en ella.

La verdad que me encuentro en un dilema a la hora de recomendar esta novela, porque no me termina de convencer del todo.

Si es verdad que tiene momentos que te enganchan y te hacen querer saber más, no menos cierto es, que al final me encuentro con una mezcla de dos géneros (novela romántica y Ciencia Ficción), que separados quedan bien, pero juntos se me antojan algo extraño.

A ver si me explico bien: que hubiera quedado mejor la novela dividida en dos partes, incluso quizás separadas entre sí con ediciones diferentes.

En fín, que si alguien la ha leido, ya me contará que le ha parecido.

3 comentarios:

Juanjo dijo...

Pues tomo nota.

Un saludo.

Rayco Cruz dijo...

Tengo este libro en casa desde hace tiempo, pero no le llega el momento...

Cechave dijo...

Saludos Rayco....pues como puedes ver en la reseña que he puesto del libro, a mí no me terminó de convencer todavía, si bien es verdad que tampoco me defraudó.

Carlos